Qué es el trastorno de estrés postraumático

Trastorno de estrés postraumático > Reacción emocional negativa que puede suceder tras la exposición a un trauma.

Qué es el trastorno de estrés postraumático

Las personas que sufren bruscamente sucesos aversivos inusuales, como los efectos de la guerra, las agresiones sexuales, los accidentes o las catástrofes, pueden llegar a desarrollar trastorno de estrés postraumático.

Los síntomas se agrupan en tres bloques:

- Reexperimentación: Las víctimas reviven la experiencia traumática en forma de pesadillas, imágenes y recuerdos involuntarios (flashbacks).

- Evitación/embotamiento: Los pacientes evitan los lugares o situaciones asociados al hecho traumático, incluso se niegan a hablar de lo ocurrido, a fin de evitar la reexperimentación. El embotamiento psíquico es el bloqueo de sentimientos, tanto negativos como positivos, que tiene como consecuencia un deterioro de las relaciones personales.

- Hiperactivación fisiológica: Las víctimas muestran una respuesta de sobresalto exageradas, hipervigilancia, insomnio, irritación, dificultades de concentración, etc.

Ahora vamos a mostrar un ejemplo de un paciente con trastorno de estrés postraumático:

“Michael es un veterano de la guerra de Vietnam de 32 años, hace 3 años que acabó la guerra. Acude a consulta porque su madre le ha insistido, y él solo explica que le cuesta trabajo dormir y, cuando lo consigue suele tener pesadillas. Ha encontrado un trabajo de contable, aunque asegura que no puede concentrarse y, actualmente, se encuentra de baja por este motivo. Su madre explica que nunca habla de lo que pasó en Vietnam y dice que, cuando le pregunta, afirma no acordarse de nada. Lo único que sabe de lo ocurrido es que fue hecho prisionero y estuvo a punto de morir en varias ocasiones, pero no conoce más detalles.

Su mujer le abandonó hace seis meses porque decía que ya no era el mismo, no hablaba, ni era cariñoso, ni parecía importarle nada. El abandono le dejó, aparentemente, indiferente. Parece que la vida le da igual y ésta se ha deteriorado de una forma alarmante.”


Algunos acontecimientos ocasionan el trastorno con más frecuencia que otros. Suele ser más grave y crónico cuando el suceso sufrido es más intenso y es obra de otro ser humano, que cuando se trata de un accidente.

Las mujeres agredidas sexualmente, así como las maltratadas sufren de una manera más intensa el estrés postraumático porque el suceso traumático se suele producir en un ambiente identificado como “seguro” para la víctima.

Los ex-combatientes suelen manifestar apatía y pesadillas, debido a que el escenario en el que viven ahora no es el mismo que el de la guerra, por lo que en lugar de aumento de activación presentan apatía. Las pesadillas aparecen en las víctimas de estrés postraumático que hayan repetido durante algún tiempo el acontecimiento, como ex-combatientes, abusos sexuales repetidos y mujeres maltratadas.

A diferencia que en la depresión, el estrés postraumático no remite espontáneamente cuando ha pasado algún tiempo. En este caso el refrán de "el tiempo lo cura todo" es una excepción, parece que los recursos psicológicos disponibles para hacer frente a este tipo de situaciones son muy limitados, por lo que la ayuda profesional resulta casi imprescindible.

De todas formas no todos los que experimentan estos sucesos sufren el trastorno, ni con la misma intensidad. Depende de varios factores, entre lo que destacamos el apoyo social y familiar de la víctima, que sería un protector para evitar esta patología.

Autora: Rosa María Miguel