¿Cómo es un psicópata?

Psicopatía > Descubre quienes son los psicópatas y cómo poder detectarlos.

¿Cómo es un psicópata?

Cuando oímos la palabra psicópata siempre nos viene a la mente un asesino en serie. Pero no todos los psicópatas son asesinos. La mayoría son personas que encuentran placer al ver a los demás sufriendo, les divierte ver como su hijo, esposa, hermano, compañero de trabajo, vecino,etc; sienten un dolor que ellos no dudan en infringirles. Probablemente les llamará la atención ver unos sentimientos que ellos son incapaces de sentir.

Los científicos no se ponen de acuerdo sobre si los psicópatas “nacen” o “se hacen”. Por una parte parece que hay algunos factores biológicos relacionados con el trastorno, pero continúan siendo tan solo hipótesis sin confirmar. Por otra parte el ambiente también parece ser importante en el desarrollo de la psicopatía. La sociedad que hemos creado, en la que todo cambia rápidamente, sin códigos éticos, sin una referencia sólida, en la que los niños son educados sin normas, con excesiva permisividad, sin un respeto por sus semejantes, se convierte en el lugar idóneo para que lo psicópatas se adapten fácilmente.

Pero en este trastorno, como en casi todos, lo más probable es que haya una interacción entre biología y ambiente. 

Los psicópatas tienen un comportamiento delictivo persistente, con un funcionamiento intelectual normal que entra en claro conflicto con las normas sociales, morales o legales.

Entre el conjunto de indicadores de conducta antisocial en la infancia tenemos: el robo, el vandalismo, la resistencia a la autoridad, la agresión física, la impulsividad, la precocidad en las conductas de beber y en las relaciones sexuales, fugas del hogar, absentismo escolar, crueldad con los animales y/o con las personas, etc.

Entre los indicadores de la conducta antisocial adulta se incluyen: conductas violentas y delictivas, problemas con la bebida, incapacidad de tener un empleo estable, rupturas matrimoniales, abandono del cuidado de los niños, problemas legales...

Las manifestaciones del trastorno antisocial de la personalidad generalmente son reconocibles en la adolescencia, o incluso antes y continúan a lo largo de la vida adulta, existiendo un historial de conducta antisocial crónica en la que se violan los derechos de los demás.

Carecen de empatía, que es la capacidad de ponerse en el lugar de los demás para comprender sus sentimientos, no les importan las otras personas si no es por su propio interés. Son narcisistas, egocéntricos, manipuladores, mentirosos y con un encanto superficial.

Parece como si tuvieran un “retraso emocional”. Pueden llegar a comprender las emociones e incluso fingirlas pero no las sienten, por lo tanto la modificación de conducta puede resultar contraproducente para ellos, porque probablemente la utilizarán para seguir manejando a sus semejantes.

Los psicópatas que dan el paso de matar a otro ser humano difícilmente cambiarán. A la policía le resulta muy complicado detenerles porque al no tener un motivo para matar, que es una de las bases de las investigaciones, les cuesta más trabajo encontrarles y suelen convertirse en asesinos en serie. Una vez se les encuentra salen a la calle en menos de catorce años, para, probablemente seguir haciendo de las suyas.

En la cárcel tienen un comportamiento ejemplar porque, al no tener sentimientos, no sufren como los demás presos y suele reducírseles la pena por buena conducta.

Está claro que el sistema penitenciario no les conoce y por lo tanto es incapaz de rehabilitarles.