Cuento sin U.

Caminaba distraídamente por el camino y de pronto lo vio. Allí estaba el imponente espejo de mano, al costado del sendero, Como esperándolo. Se acercó, lo alzó y se miró en él.

Caminaba distraídamente por el camino y de pronto lo vio.

Allí estaba el imponente espejo de mano, al costado del sendero, Como esperándolo.

Se acercó, lo alzó y se miró en él.

Se vio bien.

No se vio tan joven , pero los años habían sido bastante bondadosos con él.

Sin embargo, había algo desagradable en la imagen de sí mismo.

Cierta rigidez en los gestos lo conectaba con los aspectos más agrios de la propia historia:

La bronca,

el desprecio,

la agresión,

el abandono,

la soledad.

Sintió la tentación de llevárselo, pero rápidamente desechó esa idea.

Ya había bastantes cosas desagradables en el planeta para cargar con otra más.

Decidió irse y olvidar para siempre ese camino y ese espejo insolente.

Caminó por horas tratando de vencer la tentación de volver atrás hacia el espejo. Ese misterioso objeto lo atraía como los imanes atraen a los metales.

Resistió y aceleró el paso.

Tarareaba canciones infantiles para no pensar en esa imagen horrible de sí mismo.

Corriendo, llegó a la casa donde había vivido desde siempre, se metió vestido en la cama y se tapó la cabeza con las sábanas.

Ya no veía el exterior, ni el sendero, ni el espejo, ni la imagen de él mismo reflejada en el espejo; pero no podía evitar la memoria de esa imagen:

la del resentimiento,

la del dolor,

la de la soledad,

la del desamor,

la del miedo,

la del menosprecio.

Había ciertas cosas indecibles e impensables....

....Pero él sabía donde había empezado todo esto.

Empezó esa tarde, hacía treinta y tres años...

El niño estaba tendido, llorando frente al lago el dolor del maltrato de los otros.

Esa tarde, el niño decidió borrar, para siempre, la letra del alfabeto.

Esa letra.

Esa.

La letra necesaria para nombrar al otro si está presente.

La letra imprescindible para hablarle a los demás, al dirigirles la palabra.

Sin manera de nombrarlos dejarían de ser deseados...

y entonces no había motivo para sentirlos necesarios....

se sentiría, por fin, libre......

EPILOGO:

Escribiendo sin "U"

puedo hablar hasta el cansancio de mí,

de lo mío, del yo,

de lo que tengo,

de lo que me pertenece...

Hasta puedo escribir de él,

de ellos

y de los otros.

Pero sin "U"

no puedo hablar de ustedes,

del tú,

de lo vuestro.

No puedo hablar de lo suyo,

de lo tuyo,

ni siquiera de lo nuestro.

Así me pasa....

A veces pierdo la "U"....

y dejo de poder hablarte,

pensarte, amarte, decirte.

Sin "U", yo me quedo pero tú desapareces...

Y sin poder nombrarte,

¿cómo podría disfrutarte?.

Como en el cuento... si tú no existes,

me condeno a ver lo peor de mí mismo

reflejándose eternamente,

en el mismo

mismísimo

estúpido

espejo.

Jorge Bucay



Técnicas de entrenamiento asertivo y autocontrol emocional.

A continuación podemos consultar una lista de suposiciones tradicionales que pueden haberse aprendido en la infancia y que impiden a la persona convertirse en un  adulto asertivo.

 

Es un derecho de cada uno protegernos de las injusticias y procurarnos lo que queremos y lo que necesitamos.

A continuación podemos consultar una lista de suposiciones tradicionales que pueden haberse aprendido en la infancia y que impiden a la persona convertirse en un adulto asertivo. Cada una de estas suposiciones falsas viola uno de sus derechos legítimos como individuo:

- Es vergonzoso cometer errores. Hay que tener una respuesta adecuada para cada ocasión (Suposición tradicional errónea);

Usted tiene derecho a cometer errores (Legítimo derecho).

Una Navidad diferente.

Mensaje de Papá Noël a todos los niños del mundo.


El reno guía de Papá Noel, Rudolf, ha sufrido un accidente durante unas prácticas de vuelo y se ha lesionado una pata. Para asegurarse de que el viaje más esperado por todos los niños del mundo se realice sin problemas y llegue a tiempo a todas las casas, es necesario que el trineo pese menos de lo habitual. Sólo hay una solución: que los niños pidan menos regalos.


Laponia Finlandia a 15 de Diciembre de 2011.


Queridos niños del mundo:

Tengo algo importante que deciros. Y doy las gracias a las televisiones, internet y a todos aquellos que me ayudado a conseguirlo. Resulta que mi amigo Rudolph, uno de mis renos, ha tenido un pequeño accidente, el pobre se ha hecho daño en una pata. Por eso esta navidad necesito vuestra ayuda. Necesito que me pidáis menos regalos y así el trineo pesará menos y podremos llevarlos todos para que ningún niño se quede sin regalo. Seguid siendo buenos porque no pienso olvidarme de ninguno.
Feliz Navidad a todos!!!!


Papá Noël.



Campaña de Navidad de Shackleton


El maestro sufi

El maestro sufi contaba cuentos a sus alumnos todos los días, pero estos eran muy complicados y no podían entender las enrevesadas parábolas. Un alumno indignado le cuestiona por qué

El Maestro sufi contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma...

- Maestro – lo encaró uno de ellos una tarde. Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado.

- Pido perdón por eso. – Se disculpó el maestro – Permíteme que en señal de reparación te convide con un rico durazno.

- Gracias maestro.- respondió halagado el discípulo

- Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿Me permites?

- Sí. Muchas gracias – dijo el discípulo.

- ¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano un cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?...

- Me encantaría... Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro...

- No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte. Permíteme que te lo mastique antes de dártelo.

- No maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! Se quejó, sorprendido el discípulo.

 

El maestro hizo una pausa y dijo: - Si yo les explicara el sentido de cada cuento... sería como darles a comer una fruta masticada

Los pájaros nos dan una lección.

En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente. Nunca pierdas la esperanza.

Me encantan los pájaros, pero aún los admiro más por las mañanas, después de una noche de tormenta cuando veo destruidos los nidos en las veredas de las plazas, cerca de los árboles donde estaban construidos.

Pero también por la mañana de ese mismo día les he oído cantar mientras acarrean material para construir otro nido, tal vez mejor, tal vez más fuerte.

Seguramente los pájaros habrán callado un momento por su nido roto, pero sólo un momento, ellos saben que no sirve llorar frente a las ruinas más de lo aceptable, hay que empezar de nuevo.

Pronto el nuevo nido estará armado y si otra tormenta llegara a derribarlo, una y mil veces volverán a construirlo.

Admiro a los pájaros porque nunca pierden la esperanza.
¿Qué otra cosa es la esperanza sino el negarnos a los embates de la adversidad?
¿Qué otra cosa es la esperanza sino el modo interior de creer en el mañana?

Por eso piensa siempre que no hay nada más importante que el día de mañana. Empezando eres invencible aunque una y otra vez no salgan las cosas como esperabas. Un barco que naufraga, sigue siendo un barco, sólo falta que sea reflotado para que vuelva a navegar.

Cuando una ilusión se frustra sigues teniendo el alma para albergar nuevas ilusiones y por más que te golpee la vida, no te entregues nunca, pon tu esperanza al frente y arremete, no te preocupes si en la batalla sufres alguna herida, es de esperar que algo así suceda. Junta tu esperanza, armala de nuevo y vuelve a arremeter.

Si tus anhelos son legítimos, si no dañan a nadie los sueños que te impulsan, insiste mil veces y otras mil si fuera necesario, y verás como muy pronto la victoria será tuya.



¿Sabes la diferencia entre un necio y un sabio?

El necio se irrita con la corrección del amigo y se hincha con la alabanza del adulador. 

No importa la apariencia y el esplendor, la sencillez y la humildad brillan con luz propia cuando son auténticas. 
Los hombres valiosos llegan a la fama por sus obras. Los necios se hacen famosos por la propaganda. 
Nuestra sociedad de consumo también "fabrica" ídolos famosos, porque necesita venderlos. 
Si el sabio te censura, piénsalo. Si el estúpido te alaba, ¡laméntalo! 
El que se sabe merecedor de la aprobación y del aplauso, no hace nada para conseguirlos. 
El árbol que sobresale muy pronto con sus ramas, suele ser el que  primero cae por falta de raíces. 
El hombre seguro de sí mismo, goza cuando es apreciado y se duele ante el menosprecio, pero no malgasta su tiempo para cambiar la opinión ajena. 
La propaganda es muchas veces como el agua: deja en el fondo el oro y saca a flote el leño seco. 
Si eres sensato, valoras más el juicio de los pocos que te conocen de verdad, que las alabanzas o los juicios negativos de los que te desconocen. 
El necio se irrita con la corrección del amigo y se hincha con la alabanza del adulador. 
El orgullo hincha la pobreza del necio y la humildad agranda la riqueza del sabio. 
El orgullo es la fachada de la estupidez y la humildad es el cimiento de la sabiduría.

Efecto Werther: ¿Pueden incrementar los medios de comunicación el riesgo de suicidio en la población?

El  Efecto Werther toma su nombre en 1774 por los suicidios ocurridos entre los jóvenes que habían leído la novela de Goethe “Las penas del joven Werther”.

El  Efecto Werther toma su nombre en 1774 por los suicidios ocurridos entre los jóvenes que habían leído la novela de Goethe “Las penas del joven Werther”, cuyo protagonista, un joven talentoso, desesperanzado por pasiones amorosas, termina su vida por suicidio con arma de fuego . En algunos lugares de Europa se llegó a prohibir la novela para evitar el contagio de suicidios.

 

El nombre de este efecto la acuñó el sociólogo David Phillips en 1974, para describir el efecto de la sugestión en la conducta suicida. Phillips demostró que el número de suicidios se incrementaba en todo EEUU durante el periodo transcurrido entre 1947 y 1968 justo al mes siguiente de que apareciera en la primera página del New York Times alguna noticia dedicada a un suicidio.

Pero sin duda uno de los libros que más efectos suicidas produjo en la población lectora fue The Aesthetics of Suicide (Eutanasia: la estética del suicidio), que escribió James A. Harden-Hickey en 1894 y que incitó a la muerte a muchos lectores. En el libro se describía con sumo detalle técnicas para llevar a cabo el suicidio, incluyéndose 90 tipos diferentes de veneno y hasta 50 instrumentos para darse muerte, así como una gran cantidad de ilustraciones explicativas para su uso. Años después, el autor también se suicidó, escogiendo como mejor procedimiento la sobredosis de morfina.

Más recientemente fue publicado el libro, Final Exit, una guía suicida para los enfermos terminales y la asfixia era recomendada como uno de los más efectivos métodos para lograrlo. En el año de la publicación de Final Exit el número de suicidios por asfixia en la ciudad de Nueva York se incrementó en 313% de 8 casos a 33. En el 27 % de estos suicidios se encontró en el lugar del fallecimiento, un ejemplar de Final Exit.

Este contagio a través de los medios de comunicación incluso ha obligado sugerir al Centro de Control de Enfermedades (CDC) cómo deberían publicarse las noticias de suicidios para que no resulten tan potencialmente contagiosas. Por ejemplo, omitiendo todos los elementos personales que pudieran inspirar la compasión del lector. Tampoco se debe sugerir que el suicidio ha contribuido en modo alguno a resolver los problemas del suicida.

El número de suicidios por imitación aumentaron un 10% tras el fallecimiento de la estrella del cine norteamericano Marilyn Monroe; pues durante el mes de su suicidio, en Agosto de 1962, hubo 303 suicidios. Lo mismo ocurrió tras el fallecimiento del guitarrista y cantante del grupo Nirvana Kurt Cobain.

En otro estudio se examinó el comportamiento de las tasas de suicidio después de exhibirse dos programas distintos en los que aparecían historias ficticias de jóvenes que cometían suicidio lanzándose delante de un tren. Se encontró un incremento de suicidios y un mayor numero de los jóvenes que utilizaron dicho método. Los efectos imitativos fueron tan sobresalientes que los suicidios ocurrieron en individuos que habían presenciado los dramas y eran de la misma edad y sexo que los de los personajes de ficción. Se reportaron sesenta suicidios durante los 70 días posteriores a la exhibición de los programas.

El impacto de los medios de comunicación es más que evidente en el tema del suicidio, por tanto consideramos un ejercicio de responsabilidad ofrecer al público la noticia de una manera adecuada para evitar imitaciones. No olvidemos que la libertad de expresión no debe estar reñida con la responsabilidad social, sobretodo cuando los expertos en el tema han demostrado su trascendencia.

En 1987, tras este repaso a la forma en que se ofrecían las noticias, los intentos de suicidio descendieron de inmediato.


Información bibliográfica: Revista Futuros

¿Qué es la asertividad?

En este artículo descubrirás qué es la asertividad y aprenderás a diferenciar entre los tres estilos de comunicación: agresivo, pasivo y asertivo.

La asertividad es una estrategia de comunicación que nos permite defender nuestros derechos y expresar nuestra opinión, gustos e intereses, de manera libre y clara, sin agredir a otros y sin permitir que nos agredan. Una conducta asertiva nos permite hablar de nosotros mismos, aceptar cumplidos, pedir ayuda, discrepar abiertamente, pedir aclaraciones y aprender a decir “no”.

Andrew Salter (1949) definió la asertividad como un rasgo de personalidad y pensó que algunas personas la poseían y otras no, exactamente igual que ocurre con la tacañería y la extroversión.

Sin embargo, unos años después, Wolpe (1958) y Lazarus (1966) la definieron como “la expresión de los derechos y sentimientos personales”, y hallaron que casi todo el mundo podía ser asertivo en algunas situaciones y absolutamente ineficaz en otras.

El fuego de los deseos

Un famoso rabino reunía a todas las personas del pueblo que necesitaban de algo, que tenían deseos insatisfechos, una vez al año todos se reunían en el bosque para celebrar una ceremonia muy singu
Esta historia nos cuenta de un famoso rabino jasídico: Baal Shem Tov era conocido dentro de su comunidad porque todos decían que él era un hombre tan piadoso, tan bondadoso, tan casto y tan puro que Dios escuchaba sus palabras cuando él hablaba.
 
Se había hecho una tradición en este pueblo: Todos los que tenían un deseo insatisfecho o necesitaba algo que no habían podido conseguir iban a ver al rabino.
Baal Shem Tov se reunía con ellos una vez por año, en un día especial que él elegía. Y los llevaba a todos juntos a un lugar único, que él conocía, en medio del bosque. Y una vez allí, cuenta la leyenda, que Baal Shem Tov armaba con ramas y hojas un fuego de una manera muy particular y muy hermosa, y entonaba después una oración en voz muy baja... como si fuera para él mismo.
 
Y dicen... que Dios le gustaban tanto esas palabras que Baal Shem Tov decía, se fascinaba tanto con el fuego armado de esa manera, quería tanto a esa reunión de gente en ese lugar del bosque... que no podía resistir el pedido de Baal Shem Tov y concedía los deseos de todas las personas que ahí estaban.
Cuando el rabino murió, la gente se dio cuenta de que nadie sabía las palabras que Baal Shem Tov decía cuando iban todos juntos a pedir algo...
 
Pero conocían el lugar en el bosque. Sabían cómo armar el fuego.
 
Una vez al año, siguiendo la tradición de Baal Shem Tov había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunían en ese mismo lugar en el bosque, prendían el fuego de la manera en que habían aprendido del viejo rabino, y como no conocían las palabras cantabancualquier canción o recitaban un salmo, o sólo se miraban y hablaban de cualquier cosa en ese mismo lugar alrededor del fuego.
 
Y dicen... que Dios gustaba tanto del fuego encendido, gustaba tanto de ese lugar en el bosque y de esa gente reunida... que aunque nadie decía las palabras adecuadas, igual concedía los deseos a todos los que ahí estaban.
 
El tiempo ha pasado y de generación en generación la sabiduría se ha ido perdiendo... Y aquí estamos nosotros.
 
Nosotros no sabemos cuál es el lugar en el bosque.
No sabemos cuáles son las palabras.
Ni siquiera sabemos cómo encender 
el fuego a la manera que Baal Shem Tov lo hacía...
Sin embargo hay algo que sí sabemos:
Sabemos esta historia,
Sabemos este cuento...
 
Y dicen... que Dios adora tanto este cuento...
que le gusta tanto esta historia...
que basta que alguien la cuente...
y que alguien la escuche...
para que Él, complacido,
satisfaga cualquier necesidad
y conceda cualquier deseo
a todos los que están compartiendo este momento...
Amén...

Juanito y la personalidad.

Esta es la historia de Juanito, un niño como cualquier otro...

Al nacer Juanito no existía como tal, no había nadie que dijese, pensase o sintiese "ser Juanito". Simplemente existía un ser en total sintonía con el medio ambiente. Se sentía fusionado con todo lo que le rodeaba y en particular con su mamá. Para él: ella y él eran lo mismo. Respondía sensiblemente al medio que lo rodeaba, se sentía parte de todo.

Conforme fue creciendo se vio envuelto en un gran dilema: en primer lugar dejó de sentir que él y su madre eran uno solo, que formaban una misma entidad inseparable y, lentamente fue dándose cuenta de que él y ella formaban dos entidades separadas y diferenciadas... esto ocurrió de forma gradual por supuesto, no fue de sopetón, sino que sucedió poco a poco, lentamente... Ahí fue conociendo y tomando forma algo que ahora nos parece muy familiar. Dos palabras de inmensa importancia en nuestras vidas: "Yo" y "Tú". 

Primeramente Juanito comenzó a llamar "Yo" a su cuerpo, sus brazos, pies, labios, etc. pero lueguito más delante se dio cuenta que sentía muchas cosas, se enojaba, reía, lloraba, sentía placer al comer o defecar, etc, entonces lentamente fue poniéndole "Yo" también a esas sensaciones que vivía por dentro y... más tardecito comenzó a darse cuenta que podía ir a muchos mundos, estar en tantos sitios como quisiera, hacer infinidad de cosas con tan sólo imaginarlas y pensar en ellas y ni tardo ni perezoso llamó "Yo" a esos pensamientos, imaginaciones y sueños que tenía. Ese "Yo" iba creciendo y tornándose más y más complejo a medida que crecía y se relacionaba con su entorno inmediato, en especial con sus padres.

A cierta edad Juanito se vio en un dilema terrible, en una disyuntiva enorme, como si con unas tijeras invisibles hubiesen cortado su cuerpo en dos... Ciertas cosas que gustaba hacer no eran permitidas ni aceptadas: llenarse de lodo, romper los platos, gritar y reír a todo pulmón, correr por la casa. Comenzó a darse cuenta que por algunas cosas que realizaba erapremiado y por otras, a veces hasta por las mismas, era castigado... Juanito no entendía porque no podía hacer lo que quería, lo que le daba la gana. Tenia ganas de llorar y su papá le decía: "los niños no lloran" Tenía ganas de gritar o de reír y su mamá de decía: "silencio, tu papá está trabajando" etc... Podría alargar el cuento inmensamente, pero vale decir únicamente que Juanito inmerso en este problema tuvo que escoger entre actuar o hacer unas cosas que no deseaba pero que lo calificaban de "bueno" y entre otras que lo calificaban de "malo". Tuvo que ceder gran parte de su vida en aras de no perder el amor, la aceptación y la valía a los ojos de sus seres amados, aquellos que en ese momento le parecían dioses que todo lo sabían, todo lo podían, todo lo hacían...

Juanito creó una estrategia adaptativa o contramanipulativa, es decir: un caparazón que le permitiera defenderse de lo que consideraba peligroso y la vez relacionarse con el medio y conseguir ser querido y aceptado. Construyó un personaje de ficción, acorde a lo que él creía le ayudaría a conseguir sus deseos o a no sentir tan duramente la frustración de no poder realizarlos; uno muy bueno, muy eficaz: toda una obra de arte que le ayudaba a relacionarse con su entorno inmediato y a conseguir en parte esa consideración positiva que necesitaba, o al menos, a no sentirse tan mal por no obtenerla. Lentamente y con el paso de los años fue perfeccionado su estrategia, agregándole colorido e identificándose con ese personaje de tal forma que desde entonces lo llama "Yo".

Con el transcurrir del tiempo, 20, 30, 40 o 50 años después, Juanito descubre información nueva que le permite darse cuenta que su forma de concebir, sentir y encarar la vida no es toda la realidad ni la única que existe. Que en el proceso de la formación de su personalidad, la misma que le ha permitido sobrevivir e interactuar con el medio ambiente, perdió o dejó de lado muchos talentos y virtudes y un mundo lleno de posibilidades. Se da cuenta que existen muchas formas de ver, sentir e interpretar la vida. Que cada ser humano la filtra e interpreta de forma distinta y que, sin embargo, comparte con los demás un cierta estructura en común. 

Dicha estructura puede diferenciarse dentro de una de las 
NUEVE formas o estrategias distintas de encarar la vida y lo mejor de todo: descubre que es posible conocer cuál es el personaje, guión o libreto que ha venido representando durante toda la vida; y no sólo reconocerlo sino abrir un abanico enorme de posibilidades: para relacionarse, para actuar y desenvolverse, para responder de forma distinta a como lo ha venido haciendo durante mucho tiempo creyendo erróneamente que esa era la mejor forma de vivir; la única que existía.Recuperando así, la frescura, vitalidad, flexibilidad y espontaneidad en la forma de organizar y responder a la vida. Dicho de otra forma, pasa a ser director de la obra en lugar de ser un mero personaje.

Juanito comienza a darse cuenta que gran parte del sufrimiento que ha experimentado ha sido producto de la desconexión de si mismo, y por no saber quién es en realidad y vivir de acuerdo a una estrategia que en la infancia y en algún momento en especifico resultó de mucha utilidad pero ahora se ha vuelto obsoleta: le restringe, constriñe, encorseta y no le permite respirar. Y además, se da cuenta que la inmensa mayoría de los seres humanos están viviendo de la misma forma: representando un personaje que creen son ellos mismos. Lo cual no le da alegría porque ya sabemos que "mal de muchos es consuelo de tontos".

Entonces Juanito comienza a entender todo el cúmulo de experiencias que conforman su vida desde otra perspectiva y quizá a través de sumergirse en sí mismo, de Auto-conocerse y reconocer su patrón habitual de conducta pueda poco a poco ir despejando el camino y abriéndose hacia nuevas posibilidades de responder y responsabilizarse de sí mismo y de su vida. Puede que se dé cuenta y tome conciencia de que muchas de sus insatisfacciones provienen de responder de la misma forma a situaciones enteramente distintas, en lugar de hacerlo de forma sensible, espontánea y libre...

Tal vez entonces a través de ensayar en su propia vida, cambiar el rumbo, virar un poco... su vida comience a mostrar resultados más enriquecedores... En esas anda Juanito, probando formas alternas de relacionarse, de mirar y concebir el mundo, de sentir, vivir y expresarse.

Jorge Mendoza


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