El espejo de la vida.

Murió la persona que impedía tu crecimiento.

Un día, cuando los empleados llegaron a trabajar, encontraron en la recepción un enorme

letrero en el que estaba escrito:

"Ayer falleció la persona que impedía el crecimiento de Usted en esta empresa. Está invitado

al velatorio, en el área de deportes".

Al comienzo, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, pero después

comenzaron a sentir curiosidad por saber quién era el que estaba impidiendo el crecimiento

de sus compañeros y la empresa.

¡La agitación en el área deportiva era tan grande que fue necesario llamar a los de seguridad

para organizar la fila en el velatorio.

Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba:

¿Quién será el que estaba impidiendo mi progreso? ¡Qué bien que el infeliz muriera!!

Uno a uno, los empleados agitados se aproximaban al ataúd, miraban al difunto y tragaban

en seco. Se quedaban unos minutos en el más absoluto silencio, como si les hubieran tocado

lo más profundo del alma.

Pues bien, en el fondo del ataúd había un espejo..., cada uno se veía a si mismo... con el

siguiente letrero:

"Sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento: ¡TU MISMO"!

Tú eres la única persona que puede hacer una revolución en tu vida.

Tu eres la única persona que puede perjudicar tu vida, y tu eres la única persona que se

puede ayudar a si mismo.

TU VIDA NO CAMBIA CUANDO CAMBIA TU JEFE, CUANDO TUS AMIGOS

CAMBIAN, CUANDO TUS PADRES CAMBIAN, CUANDO TU PAREJA CAMBIA.

TU VIDA CAMBIA, CUANDO TU CAMBIAS,

ERES EL ÚNICO RESPONSABLE DE ELLA.

"EXAMÍNATE Y NO TE DEJES VENCER"

¡¡¡LEVANTATE Y ANDA!!!

“El mundo es como un espejo, que devuelve a cada persona, el reflejo de sus propios

pensamientos”.

“La manera como tú encaras la vida es lo que hace la diferencia”.


El verdadero amor

Un hombre entrado en años llegó esa mañana al consultorio médico. Necesitaba curarse de una herida en la mano y tenía mucha prisa porque quería desayunar con su mujer.

Un hombre entrado en años llegó esa mañana al consultorio médico. Necesitaba curarse de una herida en la mano y tenía mucha prisa. Mientras el facultativo lo asistía le preguntó cuáles eran las razones de su urgencia.
Contestó que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer. Ella padecía alzheimer y llevaba algún tiempo internada. Cuando acabó de vendar la herida, el galeno le preguntó si su esposa podría alarmarse en caso de que él llegara tarde.
–No, ella ya no sabe quién soy. Hace un año que no me reconoce, respondió el paciente.
Extrañado, el doctor agregó:
–Si no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas, con tanta puntualidad?
El herido sonrió y, dándole unas palmaditas en la mano al joven doctor le dijo:
–Ella ya no sabe quién soy, pero yo sé muy bien quién es ella. La conocí en su plenitud y era una mujer extraordinaria. Siempre disfrutó mientras le leía cuentos y poesías en el desayuno.
Cuando el hombre se retiraba del consultorio, el médico, con lágrimas en los ojos, se dijo para sí mismo:
–Ésa es la clase de vínculo que anhelo alcanzar en mi vida. El verdadero amor no se reduce ni a lo físico ni a lo romántico. Es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es...


Extraído del libro
Cuentos para regalar a personas soñadoras.
Enrique Mariscal (Grijalbo)

Cuento sin U.

Caminaba distraídamente por el camino y de pronto lo vio. Allí estaba el imponente espejo de mano, al costado del sendero, Como esperándolo. Se acercó, lo alzó y se miró en él.

Caminaba distraídamente por el camino y de pronto lo vio.

Allí estaba el imponente espejo de mano, al costado del sendero, Como esperándolo.

Se acercó, lo alzó y se miró en él.

Se vio bien.

No se vio tan joven , pero los años habían sido bastante bondadosos con él.

Sin embargo, había algo desagradable en la imagen de sí mismo.

Cierta rigidez en los gestos lo conectaba con los aspectos más agrios de la propia historia:

La bronca,

el desprecio,

la agresión,

el abandono,

la soledad.

Sintió la tentación de llevárselo, pero rápidamente desechó esa idea.

Ya había bastantes cosas desagradables en el planeta para cargar con otra más.

Decidió irse y olvidar para siempre ese camino y ese espejo insolente.

Caminó por horas tratando de vencer la tentación de volver atrás hacia el espejo. Ese misterioso objeto lo atraía como los imanes atraen a los metales.

Resistió y aceleró el paso.

Tarareaba canciones infantiles para no pensar en esa imagen horrible de sí mismo.

Corriendo, llegó a la casa donde había vivido desde siempre, se metió vestido en la cama y se tapó la cabeza con las sábanas.

Ya no veía el exterior, ni el sendero, ni el espejo, ni la imagen de él mismo reflejada en el espejo; pero no podía evitar la memoria de esa imagen:

la del resentimiento,

la del dolor,

la de la soledad,

la del desamor,

la del miedo,

la del menosprecio.

Había ciertas cosas indecibles e impensables....

....Pero él sabía donde había empezado todo esto.

Empezó esa tarde, hacía treinta y tres años...

El niño estaba tendido, llorando frente al lago el dolor del maltrato de los otros.

Esa tarde, el niño decidió borrar, para siempre, la letra del alfabeto.

Esa letra.

Esa.

La letra necesaria para nombrar al otro si está presente.

La letra imprescindible para hablarle a los demás, al dirigirles la palabra.

Sin manera de nombrarlos dejarían de ser deseados...

y entonces no había motivo para sentirlos necesarios....

se sentiría, por fin, libre......

EPILOGO:

Escribiendo sin "U"

puedo hablar hasta el cansancio de mí,

de lo mío, del yo,

de lo que tengo,

de lo que me pertenece...

Hasta puedo escribir de él,

de ellos

y de los otros.

Pero sin "U"

no puedo hablar de ustedes,

del tú,

de lo vuestro.

No puedo hablar de lo suyo,

de lo tuyo,

ni siquiera de lo nuestro.

Así me pasa....

A veces pierdo la "U"....

y dejo de poder hablarte,

pensarte, amarte, decirte.

Sin "U", yo me quedo pero tú desapareces...

Y sin poder nombrarte,

¿cómo podría disfrutarte?.

Como en el cuento... si tú no existes,

me condeno a ver lo peor de mí mismo

reflejándose eternamente,

en el mismo

mismísimo

estúpido

espejo.

Jorge Bucay



Técnicas de entrenamiento asertivo y autocontrol emocional.

A continuación podemos consultar una lista de suposiciones tradicionales que pueden haberse aprendido en la infancia y que impiden a la persona convertirse en un  adulto asertivo.

 

Es un derecho de cada uno protegernos de las injusticias y procurarnos lo que queremos y lo que necesitamos.

A continuación podemos consultar una lista de suposiciones tradicionales que pueden haberse aprendido en la infancia y que impiden a la persona convertirse en un adulto asertivo. Cada una de estas suposiciones falsas viola uno de sus derechos legítimos como individuo:

- Es vergonzoso cometer errores. Hay que tener una respuesta adecuada para cada ocasión (Suposición tradicional errónea);

Usted tiene derecho a cometer errores (Legítimo derecho).

Una Navidad diferente.

Mensaje de Papá Noël a todos los niños del mundo.


El reno guía de Papá Noel, Rudolf, ha sufrido un accidente durante unas prácticas de vuelo y se ha lesionado una pata. Para asegurarse de que el viaje más esperado por todos los niños del mundo se realice sin problemas y llegue a tiempo a todas las casas, es necesario que el trineo pese menos de lo habitual. Sólo hay una solución: que los niños pidan menos regalos.


Laponia Finlandia a 15 de Diciembre de 2011.


Queridos niños del mundo:

Tengo algo importante que deciros. Y doy las gracias a las televisiones, internet y a todos aquellos que me ayudado a conseguirlo. Resulta que mi amigo Rudolph, uno de mis renos, ha tenido un pequeño accidente, el pobre se ha hecho daño en una pata. Por eso esta navidad necesito vuestra ayuda. Necesito que me pidáis menos regalos y así el trineo pesará menos y podremos llevarlos todos para que ningún niño se quede sin regalo. Seguid siendo buenos porque no pienso olvidarme de ninguno.
Feliz Navidad a todos!!!!


Papá Noël.



Campaña de Navidad de Shackleton


El maestro sufi

El maestro sufi contaba cuentos a sus alumnos todos los días, pero estos eran muy complicados y no podían entender las enrevesadas parábolas. Un alumno indignado le cuestiona por qué

El Maestro sufi contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma...

- Maestro – lo encaró uno de ellos una tarde. Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado.

- Pido perdón por eso. – Se disculpó el maestro – Permíteme que en señal de reparación te convide con un rico durazno.

- Gracias maestro.- respondió halagado el discípulo

- Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿Me permites?

- Sí. Muchas gracias – dijo el discípulo.

- ¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano un cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?...

- Me encantaría... Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro...

- No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte. Permíteme que te lo mastique antes de dártelo.

- No maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! Se quejó, sorprendido el discípulo.

 

El maestro hizo una pausa y dijo: - Si yo les explicara el sentido de cada cuento... sería como darles a comer una fruta masticada

Los pájaros nos dan una lección.

En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente. Nunca pierdas la esperanza.

Me encantan los pájaros, pero aún los admiro más por las mañanas, después de una noche de tormenta cuando veo destruidos los nidos en las veredas de las plazas, cerca de los árboles donde estaban construidos.

Pero también por la mañana de ese mismo día les he oído cantar mientras acarrean material para construir otro nido, tal vez mejor, tal vez más fuerte.

Seguramente los pájaros habrán callado un momento por su nido roto, pero sólo un momento, ellos saben que no sirve llorar frente a las ruinas más de lo aceptable, hay que empezar de nuevo.

Pronto el nuevo nido estará armado y si otra tormenta llegara a derribarlo, una y mil veces volverán a construirlo.

Admiro a los pájaros porque nunca pierden la esperanza.
¿Qué otra cosa es la esperanza sino el negarnos a los embates de la adversidad?
¿Qué otra cosa es la esperanza sino el modo interior de creer en el mañana?

Por eso piensa siempre que no hay nada más importante que el día de mañana. Empezando eres invencible aunque una y otra vez no salgan las cosas como esperabas. Un barco que naufraga, sigue siendo un barco, sólo falta que sea reflotado para que vuelva a navegar.

Cuando una ilusión se frustra sigues teniendo el alma para albergar nuevas ilusiones y por más que te golpee la vida, no te entregues nunca, pon tu esperanza al frente y arremete, no te preocupes si en la batalla sufres alguna herida, es de esperar que algo así suceda. Junta tu esperanza, armala de nuevo y vuelve a arremeter.

Si tus anhelos son legítimos, si no dañan a nadie los sueños que te impulsan, insiste mil veces y otras mil si fuera necesario, y verás como muy pronto la victoria será tuya.


¿Sabes la diferencia entre un necio y un sabio?

El necio se irrita con la corrección del amigo y se hincha con la alabanza del adulador. 

No importa la apariencia y el esplendor, la sencillez y la humildad brillan con luz propia cuando son auténticas. 
Los hombres valiosos llegan a la fama por sus obras. Los necios se hacen famosos por la propaganda. 
Nuestra sociedad de consumo también "fabrica" ídolos famosos, porque necesita venderlos. 
Si el sabio te censura, piénsalo. Si el estúpido te alaba, ¡laméntalo! 
El que se sabe merecedor de la aprobación y del aplauso, no hace nada para conseguirlos. 
El árbol que sobresale muy pronto con sus ramas, suele ser el que  primero cae por falta de raíces. 
El hombre seguro de sí mismo, goza cuando es apreciado y se duele ante el menosprecio, pero no malgasta su tiempo para cambiar la opinión ajena. 
La propaganda es muchas veces como el agua: deja en el fondo el oro y saca a flote el leño seco. 
Si eres sensato, valoras más el juicio de los pocos que te conocen de verdad, que las alabanzas o los juicios negativos de los que te desconocen. 
El necio se irrita con la corrección del amigo y se hincha con la alabanza del adulador. 
El orgullo hincha la pobreza del necio y la humildad agranda la riqueza del sabio. 
El orgullo es la fachada de la estupidez y la humildad es el cimiento de la sabiduría.

Efecto Werther: ¿Pueden incrementar los medios de comunicación el riesgo de suicidio en la población?

El  Efecto Werther toma su nombre en 1774 por los suicidios ocurridos entre los jóvenes que habían leído la novela de Goethe “Las penas del joven Werther”.

El  Efecto Werther toma su nombre en 1774 por los suicidios ocurridos entre los jóvenes que habían leído la novela de Goethe “Las penas del joven Werther”, cuyo protagonista, un joven talentoso, desesperanzado por pasiones amorosas, termina su vida por suicidio con arma de fuego . En algunos lugares de Europa se llegó a prohibir la novela para evitar el contagio de suicidios.

 

El nombre de este efecto la acuñó el sociólogo David Phillips en 1974, para describir el efecto de la sugestión en la conducta suicida. Phillips demostró que el número de suicidios se incrementaba en todo EEUU durante el periodo transcurrido entre 1947 y 1968 justo al mes siguiente de que apareciera en la primera página del New York Times alguna noticia dedicada a un suicidio.

Pero sin duda uno de los libros que más efectos suicidas produjo en la población lectora fue The Aesthetics of Suicide (Eutanasia: la estética del suicidio), que escribió James A. Harden-Hickey en 1894 y que incitó a la muerte a muchos lectores. En el libro se describía con sumo detalle técnicas para llevar a cabo el suicidio, incluyéndose 90 tipos diferentes de veneno y hasta 50 instrumentos para darse muerte, así como una gran cantidad de ilustraciones explicativas para su uso. Años después, el autor también se suicidó, escogiendo como mejor procedimiento la sobredosis de morfina.

Más recientemente fue publicado el libro, Final Exit, una guía suicida para los enfermos terminales y la asfixia era recomendada como uno de los más efectivos métodos para lograrlo. En el año de la publicación de Final Exit el número de suicidios por asfixia en la ciudad de Nueva York se incrementó en 313% de 8 casos a 33. En el 27 % de estos suicidios se encontró en el lugar del fallecimiento, un ejemplar de Final Exit.

Este contagio a través de los medios de comunicación incluso ha obligado sugerir al Centro de Control de Enfermedades (CDC) cómo deberían publicarse las noticias de suicidios para que no resulten tan potencialmente contagiosas. Por ejemplo, omitiendo todos los elementos personales que pudieran inspirar la compasión del lector. Tampoco se debe sugerir que el suicidio ha contribuido en modo alguno a resolver los problemas del suicida.

El número de suicidios por imitación aumentaron un 10% tras el fallecimiento de la estrella del cine norteamericano Marilyn Monroe; pues durante el mes de su suicidio, en Agosto de 1962, hubo 303 suicidios. Lo mismo ocurrió tras el fallecimiento del guitarrista y cantante del grupo Nirvana Kurt Cobain.

En otro estudio se examinó el comportamiento de las tasas de suicidio después de exhibirse dos programas distintos en los que aparecían historias ficticias de jóvenes que cometían suicidio lanzándose delante de un tren. Se encontró un incremento de suicidios y un mayor numero de los jóvenes que utilizaron dicho método. Los efectos imitativos fueron tan sobresalientes que los suicidios ocurrieron en individuos que habían presenciado los dramas y eran de la misma edad y sexo que los de los personajes de ficción. Se reportaron sesenta suicidios durante los 70 días posteriores a la exhibición de los programas.

El impacto de los medios de comunicación es más que evidente en el tema del suicidio, por tanto consideramos un ejercicio de responsabilidad ofrecer al público la noticia de una manera adecuada para evitar imitaciones. No olvidemos que la libertad de expresión no debe estar reñida con la responsabilidad social, sobretodo cuando los expertos en el tema han demostrado su trascendencia.

En 1987, tras este repaso a la forma en que se ofrecían las noticias, los intentos de suicidio descendieron de inmediato.


Información bibliográfica: Revista Futuros

¿Qué es la asertividad?

En este artículo descubrirás qué es la asertividad y aprenderás a diferenciar entre los tres estilos de comunicación: agresivo, pasivo y asertivo.

La asertividad es una estrategia de comunicación que nos permite defender nuestros derechos y expresar nuestra opinión, gustos e intereses, de manera libre y clara, sin agredir a otros y sin permitir que nos agredan. Una conducta asertiva nos permite hablar de nosotros mismos, aceptar cumplidos, pedir ayuda, discrepar abiertamente, pedir aclaraciones y aprender a decir “no”.

Andrew Salter (1949) definió la asertividad como un rasgo de personalidad y pensó que algunas personas la poseían y otras no, exactamente igual que ocurre con la tacañería y la extroversión.

Sin embargo, unos años después, Wolpe (1958) y Lazarus (1966) la definieron como “la expresión de los derechos y sentimientos personales”, y hallaron que casi todo el mundo podía ser asertivo en algunas situaciones y absolutamente ineficaz en otras.

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