¿Quién dice la verdad?

Una misma vivencia puede ser vista por dos personas de manera totalmente diferente. ¿Cómo es posible?

¿Quién dice la verdad? Una misma vivencia puede ser vista por dos personas de manera totalmente diferente. ¿Cómo es
posible?

Esto se debe a que cada uno de nosotros utilizamos un marco de referencia diferente. El marco de referencia es
nuestra forma de ver el mundo, de cómo interpretamos la realidad, el filtro que utilizamos para entender lo que ocurre.

Todos tenemos un sistema o marco de referencia diferente. Por eso vemos el mundo de manera distinta. 
Para entender las reacciones de los demás es muy importante que lo hagamos desde su marco, "que nos pongamos las mismas gafas con las que mira el mundo".

Nadie es el dueño absoluto de la verdad porque ninguno de nosotros vemos la realidad objetiva, al acomodar la realidad a nuestro marco de referencia perdemos objetividad y dependiendo de lo distorsianado que esté nuestro marco nos alejaremos más o menos a lo que aconteció.


Tengo problemas de comunicación con los demás.

Comunicarnos con nuestros semejantes puede llegar a resultar un problema cuando no lo hacemos con asertividad. Es importante que aprendamos a hablar claro sin dañar a nadie.

Para comunicarnos correctamente es importante que sepamos cuáles son nuestros sentimientos y debemos intentar expresarlos de manera apropiada siendo sinceros, auténticos y directos y procurando en todo momento no herir con nuestras palabras. Podemos decir lo que pensamos teniendo cuidado en el cómo lo decimos.

Tenemos que tener especial cuidado cuando hablamos con las personas que son importantes para nosotros y que paradójicamente es con quien más nos cuesta comunicarnos con claridad.

Una mala comunicación con nuestra pareja puede ser una fuente de conflictos y a la larga puede llevarnos a la ruptura. También es importante tener una buena comunicación con la familia y amigos de manera que al estar con ellos estemos agusto y relajados. No tener buena comunicación en el trabajo puede ocasionarnos un estres laboral que merme nuestra calidad de vida.

El guerrero de la luz

Todos los caminos del mundo conducen al corazón del guerrero; él se sumerge sin vacilar en el río de pasiones que siempre corre por su vida.

Todos los caminos del mundo conducen al corazón del guerrero; él se sumerge sin vacilar en el río de pasiones que siempre corre por su vida.

El guerrero sabe que es libre para escoger lo que desee; sus decisiones son tomadas con coraje, desprendimiento y – a veces – con una cierta dosis de locura.

Acepta sus pasiones y las disfruta intensamente. Sabe que no es preciso renunciar al entusiasmo de las conquistas; ellas forman parte de la vida, y alegran a todos los que en ellas participan.

Pero jamás pierde de vista las cosas duraderas y los lazos creados con solidez a través del tiempo.

Un guerrero sabe distinguir lo que es pasajero y lo que es definitivo.


Las cuatro leyes espirituales de la India

Si un día tienes que elegir entre el mundo y el amor, recuerda: Si eliges el mundo quedarás sin amor, pero si eliges el amor,  con él conquistarás al mundo

La primera dice: 

"La persona que llega es la persona correcta", es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. 

La segunda ley dice: 

"Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". 

Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo. 

La profecía autocumplida o efecto pigmalión

La teoría de la Profecía Autocumplida explica que cuando tenemos una creencia firme respecto a  alguien, acaba cumpliéndose. Nuestra conducta intenta ser coherente con las creencias que sostenemos.

Existe un pueblo en Ghana Central llamado Ashanti. Cada niño que nace recibe un nombre espiritual que se basa en su día de nacimiento y cada día está asociado a un conjunto de rasgos de personalidad. A los nacidos en lunes se les llamada Kwadwoy tradicionalmente se les considera calmados y pacíficos. A los niños nacidos en miércoles se les conoce como Kwaku y se supone que tienen mala conducta. Un psicólogo decidió estudiar si esta temprana etiqueta podría tener un impacto a largo plazo en la autoimagen y, por tanto, en la vida de los niños. Para ello, examinó la frecuencia con la que ambos nombres aparecían en los registros de los Tribunales Juveniles por cometer algún delito. Y, ¡efectivamente! El resultado de la investigación mostró que el nombre dado a un niño en su nacimiento afectaba a su conducta, ya que había una notable superioridad de delincuentes con el nombre de Kwaku (a los que pronosticaban mala conducta) que Kwadwo (los pacíficos).


Adios Juana de Arco

El síndrome de Juana de Arco lo padecen las personas que sienten un impulso irrefrenable de ayudar a los demás, olvidándose de satisfacer sus propias necesidades.

El síndrome de Juana de Arco lo padecen las personas que sienten un impulso irrefrenable de ayudar a los demás, es un sentimiento de generosidad sin límites.

El problema de las personas que padecen este síndrome es que en su sacrificio por los demás se olvidan de satisfacer sus propias necesidades. No viven su vida sino que viven por y para los demás.

En su anhelo de "salvar a la humanidad" poco a poco se van dando cuenta de que su tarea es imposible y esto hace que se vayan quemando, enfadando y en el peor de los casos padeciendo síntomas de ansiedad, depresión y un gran resentimiento con su entorno y con ellas mismas.Tienden a "quemarse" como en su día hicieron con Juana de Arco en la hoguera.

El altruismo está muy bien en su justa medida, lo mismo le ocurre al egoismo. Tan malo es que abusemos como que nos quedemos cortos. En el equilibrio está la solución. Es bueno hacer el bien a los demás pero si antes nos hemos preocupado de hacer el bien a la persona más importante, TÚ.

El gusano y el escarabajo

No sé si eres el gusano y yo el escarabajo, o al revés, pero seguro que somos distintos y que nos movemos en planos diferentes. Yo, aunque sea gusano, te seguiré buscando día a día.


Un gusano y un escarabajo eran amigos y se pasaban charlando largas horas.

El escarabajo era consciente de que su amigo el gusano era muy limitado en movilidad, tenía visión muy restringida y era muy tranquilo y pasivo comparado con los escarabajos.

El gusano, por su parte, era muy consciente de que su amigo el escarabajo venía de otro ambiente, y de que, en comparación con los gusanos de su especie, comía cosas desagradables, era muy acelerado, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.
Un día, la compañera del escarabajo le cuestionó a éste su amistad con el gusano, preguntándole cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro de un ser tan inferior, un ser tan limitado en sus movimientos, y por qué seguía siendo amigo de alguien que ni siquiera le devolvía los saludos efusivos que el escarabajo le hacía desde lejos.

Me doy permiso para no ser una víctima.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración. Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.

Me doy permiso para no ser una víctima.

Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presión o violencia, de las que me ignoran, me niegan un saludo, beso, abrazo...Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

 Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo ni ser la persona  dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.

Me doy permiso para no entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.  Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.  Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.

El anciano, el niño y el burro.

Hagas lo que hagas con tu vida siempre habrá personas que te criticarán. Si no quieres ir por la vida dando tumbos, coge las riendas y elije tu el camino.

“Había una vez un anciano y un niño que viajaban con un burro de pueblo en pueblo. Puesto que el asno estaba viejo, llegaron a una aldea caminando junto al animal, en vez de montarse en él. Al pasar por la calle principal, un grupo de niños se rió de ellos, gritando:

-¡Mirad qué par de tontos! Tienen un burro y, en lugar de montarlo, van los dos andando a su lado. Por lo menos, el viejo podría subirse al burro.

Entonces el anciano se subió al burro y prosiguieron la marcha. Llegaron a otro pueblo y, al transitar entre las casas, algunas personas se llenaron de indignación cuando vieron al viejo sobre el burro y al niño caminando al lado. Entonces dijeron a viva voz:

-¡Parece mentira! ¡Qué desfachatez! El viejo sentado en el burro y el pobre niño caminando.

La perla y la ostra.

Las perlas son el resultado del crecimiento provocado por la presencia en el interior de la concha de una partícula de material ajeno. Una ostra que no ha sido herida no puede producir perlas.

Las perlas son el resultado del crecimiento provocado por la presencia en el interior de la concha de los moluscos de una partícula de material ajeno (grano de arena). Una ostra que no ha sido herida no puede producir perlas, por ello están asociadas a las lágrimas, existiendo la creencia que las perlas dan mala suerte si van engarzadas, no así si están solas.

Las perlas son producto del dolor, es el resultado de la entrada de una sustancia extraña e indeseable al interior de la ostra, como un parásito o un grano de arena. En la parte interna de la ostra se encuentra una sustancia lustrosa llamada nácar, cuando un grano de arena penetra en la ostra, las células de nácar comienzan a trabajar y cubren el grano de arena con capas y capas y más capas de nácar para proteger el cuerpo indefenso de la ostra. Como resultado, se va formando una hermosa perla. Una ostra que no haya sido herida de algún modo, no puede producir perlas. ... Porque la perla es una herida cicatrizada.

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